Quitó su anillo - Ganancia 5


Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José … – Génesis 41:42

Un momento veamos lo que es un anillo en los dos casos que trataremos, más un tercero que se trata de: “entregó sus armas”. Lo uno y lo otro demarca autoridad entregada, confianza depositada, fue como decir “pongo mi vida en tus manos, o mi cuello en tus manos, porque grande es mi confianza en ti”. Faraón quitó el anillo de su mano y lo puso en la mano de Faraón, en la antigüedad, para dar valor a un decreto, lo sellaba con su anillo. Qué valor, qué autoridad suprema la que sellaba. También Faraón lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; y lo hizo subir en su segundo carro. Algunos seguramente gritan de júbilo por un carro. Creo que lo mejor que hizo Faraón fue vestirlo, y revestirlo de autoridad.
Veamos ahora en Lucas 15:22-24 El padre hizo caso omiso de todo lo que el hijo que regresó le dijo, después de malgastar su herencia. En cambio este padre ordenó a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta. Después de Jesucristo podemos ver claramente el amor del Padre, el perdón del Padre, y cómo nos viste y nos reviste de autoridad al colocar el anillo en nuestro dedo, símbolo de autoridad para emitir decretos.
También podemos ver en I Samuel 18:4 “Y Jonatán se quitó el manto, que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte ” esto es su defensa y sus ropas de rey; aunque a Jonatán le correspondía el trono por herencia real; Dios mismo colocó a David como el siguiente rey de Israel, definitivo que todo esto fue acepto en el corazón de Jonatán, por lo que cedió todo a David.
Así tenemos a José, al llamado hijo pródigo, y a David. José un gran administrador e intérprete de sueños por revelación del Espíritu Santo, un gran hijo, un gran hermano, un tremendo segundo después de Faraón.
David como lo llamó Dios “un hombre conforme a Su corazón” un gran rey, un gran amigo, un gran guerrero, un gran cantor, un adorador, un escritor de salmos.
El Hijo Pródigo, aquel varón osado que caminó el camino de regreso al Padre, reconoció su error, pidió perdón y volvió a tomar la posición y autoridad que el Padre le brindó.
Y claro vemos a Jesús de Quien Filipenses 2:7 dice: “sino que se despojó (se vació o quitó) a Sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres”. El por un tiempo de 33 años dejó Su trono en los cielos, dejó Su Deidad.
Qué precioso dar u otorgar algo de tanto valor, en cada caso alguien dio algo, por supuesto que en el caso de Jesús es un caso superlativo de Dador. Y es nuestro máximo ejemplo. Por supuesto que en esta tierra tanto José, David y éste hijo que regresa al padre, nos enseñan, que si se puede vivir una vida con el 100% de uso de la sabiduría de Dios.
¿Qué te quitarías, o de qué de despojarías para levantar a otro, y ser exaltado tú y tu generación? Es solamente un sentido de recompensa, ¿la recibirás por dar? Depende de ti.

Dios y Padre gracias porque somos la calidad de gente que sabe despojarse, sabe dar, sabe sembrar, y por supuesto que conoce lo que es cosechar, y recibir recompensa ; gracias en el Nombre de Jesús.

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