Dónde está tu meta? parte 4


Padre si quieres pasa de Mí esta copa, mas no se haga mi voluntad sino la Tuya – Lucas 22:42
Cuando Jesús iba camino a la cruz, él no vio la cruz, ni la traición que iba a sufrir, ni las injusticias, ni el juicio ilegal que sufriría frente a sus escarnecedores, ni que lo condenarían siendo inocente, ni siquiera la muerte, ni la tumba, sino el gozo que siente cada vez que un pecador se arrepiente. “Vale las fuerzas que usas, voy a aguantar todo eso por él”.
Ahora El te pide que hagas lo mismo, que aguantes, soportes todo lo que sea necesario por estar con El; puesto que no lo soportarás solo sino con El. Así como Él puso su mirada en ti, Hebreos 12:2 dice “por el gozo (eres tu) puesto delante de El, sufrió la cruz, menospreciando el oprobio” así quiere que la pongas en Él ahora. Así te dejen solo, te vituperen, te persigan e insulten, se burlen, te critiquen, no te rindas nunca. Pon tu mirada en el galardón, en el invisible, esperando que un día te llamen y puedas decir: “me costó, fue duro, pero he venido contigo y no estuve solo nunca, ni un minuto”.
Pablo decía: “Nada me va a separar del amor de Dios, ni lo alto, ni lo bajo, ni principados, ni potestades, nada me va a separar del amor en Cristo Jesús”. Habrá gente que te pueda traicionar, habrán pruebas y tentaciones que el enemigo te ponga para pisar el palito, cosas de egipcios que debes dejar, pecados que debes abandonar, pero es tan fácil dejarlo cuando pones la vista allá arriba: Puestos tus ojos en Jesús, el que inicia y acaba o perfecciona tu fe.
Quiero que veas en tu espíritu esto: que imagines el día que te pares delante de Jesús. Que cierres tus ojos y en este momento te imagines en el cielo, que te veas delante de Jesús, no tengas temor a imaginarlo. Ahí estando delante de El, ¿qué es lo que tú crees que El te dice? Y ¿qué es lo que quisieras decirle? Pon tu mira, tu vista en el cielo y mirándolo a El, allí quiero que hables como que este fuera el momento real, hasta que todo tu ser llegue a estar en ese lugar. ¿Qué le dirías a Jesús si estuviera frente a ti?.
Cuando estás muy interesado en el precio, no estas interesado en la ganancia. El problema no consiste en pagar el precio, consiste en las ganas que tengo de ganar, ponle ganas entonces a TU META.
Padre gracias por ayudarme a poner toda mi mirada, todo mi ser, todas mis fuerzas en Jesús Tu Hijo amado, en El soy más que vencedor, en El soy victorioso, no voy tras la victoria, estoy en el lugar de la victoria, soy lo que soy en El.

Dónde está tu meta? parte 3

Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa – Hebreos 11:9
Dios le habló a Abraham; éste a Isaac, y éste a Jacob, aunque Dios mismo habló a cada uno en forma personal. Ellos son coherederos de la misma promesa. No toda promesa recibe un llamado de Dios, pero todos pueden ser herederos de las promesas de un llamado. Todo aquel que crea al pastor que Dios puso en la congregación, recibe las mismas promesas de Dios. Cuando tienes un padre espiritual, cuando crees que ese llamado es para ti, lo que Dios le ha prometido a tu padre espiritual también es para ti.
10 Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos cuyo arquitecto y fundador es Dios. 13-16 Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.
Te pregunto: ¿Tienes metas para tu vida? Si no estás esperando algo, no estás usando la fe. Y si no vas a usar tu fe, ¿para qué necesitas a Dios?
Hebreos 11:24-26
Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.
27 Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible. Los cristianos vemos lo que otros no ven.
Algunos tienen su mirada en el pasado: por eso tienen rencor, amargura y películas de terror y dolor; otros en el presente solamente y se estacionan o chocan; y otros en el futuro pero llegan hasta la tumba solamente, TU NO debes hacer así: el hoy es brillante Declara “Este es el día que hizo Jehová,. Me gozaré y alegraré en El”; porque es un paso al mañana y al futuro de éxito y gloria; éxito por el bienestar que Dios ha planificado para ti (Jeremías.29:11; Ef.2:10; Hechos10:38) y por ser herederos –por todo lo que nos pertenece (Ef.1:3; II P.1:3); y de gloria porque si acá gozamos parte de Su gloria junto a El esto será completo, somos extranjeros, peregrinos en esta tierra, nos espera un futuro eterno de gloria, una corona de vida, una eternidad junto al Rey de gloria.
Padre Celestial eres el Dios de pactos, el Dios de las promesas y del juramento, todo lo que Tú has dicho se cumple, Jesucristo es la fidelidad Tuya cumplida, gracias por haber dado a Tu Hijo amado, aquel que es nuestro Salvador y Libertador.

Dónde está tu meta? parte 2

… y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe – Hebreos 12:1,2
Fallamos al ver sólo las cosas aquí en la tierra. Tú pudiste haber dicho: “Quiero construir la casa de mis sueños aquí en la tierra”. Pero si tú no tienes sueños para tu casa en el cielo, tu sueño de aquí en la tierra se acabará algún día. Debes tener algo puesto allá arriba. ¿Qué quieres que suceda cuando llegues al cielo? Yo quiero arrodillarme ante el Señor, o abrazarle y decirle: “Señor, tú sabes que hice lo posible por traerte la mayor cantidad de almas”. Toda mi vida gira alrededor de ese objetivo. Yo no vivo para el día que llegue a la tumba, sino para el día que llegue al cielo, porque ahí seré juzgado por todo lo que me fue dado por gracia. Como todo gira alrededor de cuando llegue al cielo, todo lo que hago en la tierra lo hago planeado para cuando llegue allá. Mi matrimonio, mis hijos, mi carrera, mi trabajo, mi dedicación, mi esfuerzo, todo lo hago para cuando llegue delante de Cristo y le pueda dar cuenta de eso. Cuando realmente tienes la mira puesta en algo, todo lo demás en tu vida gira alrededor. Escribe qué quieres que suceda el día que llegues a pararte delante de Jesús.
Nuestra mente ha pensado más en los objetivos de la tierra que en los del cielo. Ahora escribe cuáles son tus objetivos para el cielo. Quiero que anotes cinco áreas y qué harás para cumplir tus objetivos en cada una de ellas. (1)Tu matrimonio, (2) tus hijos, (3) tus finanzas, (4) tu ministerio o carrera y (5) tu vida como ciudadano en esta nación. Por ejemplo, si el objetivo de mi vida es llegar un día delante del Señor y llevar la mayor cantidad de discípulos, no puedo tener un matrimonio que no gire en torno a eso. La educación que les doy a mis hijos, va en esa dirección; los educo para que cuando lleguen al cielo, digan: “Mi mamá, mi papá trajeron tantos, pero yo traigo tantos”. Debes escoger el trabajo y la vida financiera que te lleve a alcanzar esos objetivos. El trabajo que tienes ¿realmente te ayuda a cumplir ese objetivo?
Déjame contarte algo que escuché de un amado pastor - esta anécdota: Yo estudié derecho en la Universidad. Una noche estábamos estudiando derecho bancario, tenía una catedrática muy dura, estricta, pero muy buena. Estábamos leyendo el código de la ley, y ella dijo: “¿Están todos de acuerdo con esto?” Lo volvió a preguntar, y todos dijeron “Sí”. Cuando volvió a preguntar, yo levanté la mano que no estaba de acuerdo. (En la universidad conocí al Señor, leía la Biblia antes y después de clases). Yo levanté la mano y le expliqué la razón por la cual no estaba de acuerdo, y se me quedó viendo y dijo: “Tiene razón, usted es brillante, pero es un desperdicio. Podría ser un buen abogado, pero se pasa leyendo la Biblia todo el tiempo”. Yo le dije: “El día que usted y yo lleguemos delante de Jesús, vamos a ver quién desperdició su vida”. Yo tengo la mira arriba.
Jesús eres el aliento y la luz de mi existir, la fuerza diaria que me sostiene, mis ojos están puestos en ti mi autor y consumador de la fe, en Ti alcanzo mi meta, no fallaré, llegaré a cumplir todas mis expectativas y planes con Tu ayuda y el poder del Espíritu Santo.

Dónde está tu meta? parte 1

Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos cuyo arquitecto y fundador es Dios. Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial, por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad – Hebreos 11:10,13,14
Conducíos con temor todo el tiempo de vuestra peregrinación – I Pedro 1:17
Es imperante saber sobre tu meta, es tu dirección, recuerda que Dios siempre ve el final, luego empieza la obra, y tú como hijo suyo tienes que ser como El.
Col.3:1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
El 95% muere sin tener una visión. Ves nacer un niño y no sabes para qué nació. En general, la gente no sabe lo que realmente quiere. Tiene sueños, pero no tiene una visión. Si no la tiene, ¿cómo tendrá provisión? Tu vida es una saeta. Es mejor que sepas hacia dónde será disparada. Una bala perdida no llega a ningún lugar. Hay un dicho que versa así: “El que no sabe adónde va, ya llegó”.
Todos vamos a ser juzgados por Dios. Quiero que dejes de pensar en la vida en la tierra y que pienses en el momento en que te pares delante de Jesús. Quiero hacerte esta pregunta: ¿Qué es lo que pasará en ese momento? Porque si todas nuestras metas son terrenales, el día que muramos se acabaron las metas. Si vas en una carrera cuyo fin es el cielo, apúntale al cielo. Si dices: “Yo quiero educar bien a mis hijos”. ¿Cómo quieres que tus hijos lleguen al cielo? Muéstrales el camino al cielo. Debes pensar cómo quieres que estén cuando lleguen delante de Cristo.
Padre Celestial eres la meta de mi vida, Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por Mi” quiero hacer lo que dices, quiero estar donde Tu estás, todo esto que veo y vivo es temporal, sabes mi Padre amado, anhelo lo eterno, desde esta tierra y a eso apunto”

Comprométete con tu Carrera y tu Meta

… y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe – Hebreos 12:1,2
l os campeones olímpicos, díganme, han visitado una casa que tiene una galería de trofeos, diplomas, medallas y regalos por ser campeones? O quizás lo han gozado al ver en TV de alguien que es campeón. Ellos invirtieron tiempo, vida, se privaron de muchos placeres que esta vida y este mundo ofrecen, para llegar a ser campeones.
Nosotros también como Reino de Dios e hijos de pacto, tenemos una galería amados, de lo más preciada y podemos recorrer esta galería al ir a Hebreos 11, todos estos por la fe alcanzaron terminar su carrera, llegar a su meta, y cual Pablo dijo les está destinada la corona de vida, qué tremendo trofeo de la eternidad, que el Juez Supremo, el Entrenador Supremo, el Salvador, nos entregará con gozo y alegría en Su rostro, con señal de triunfo, y con los aplausos seguramente de esa gran nube de testigos que llegó al cielo antes y después que nosotros, con cánticos, con toque de toda clase de instrumentos que los ángeles se gozarán cantando y tocando.
Imagínate caminando en esas calles de oro, tu nombre declarado desde el Libro de la Vida, y billones de billones de salvos ante nuestro Padre celestial, Jesús nuestro amado Salvador con tu corona de vida en Sus manos preciosas, y el Espíritu Santo con gozo allí en esa pasarela y tu marchando a recibir la corona de vida, y todas las coronas que te están esperando allí.
Amados las tribulaciones, los montes en tu camino, las pruebas, son solamente colocadas a un campeón de Dios, nunca te detendrán, nunca te apartarán del amor de Tu Padre, nunca te desviarán, porque naciste para ser un CAMPEON, para correr tu carrera, para ejercer tu profesión y confesión de tu esperanza, para llegar a tu meta que es Cristo Jesús.
Alégrate que tu nombre se escriba en esa pasarela de Hebreos 11, yo lo anhelo, es mi oración, si hay tanta Palabra en Oasis es porque estoy segura que un día veré esto cumplido, y fiel es Dios para no mentir.
Me alienta muchísimo que la Palabra de Dios, no trata de llamarme algo, sino que me define y te define o identifica, como Ministro competente del Evangelio, como Ministro de la Reconciliación, como el que todo lo puede en Cristo, no hay ambivalencia, es definitivo. No te quedes atrás, dejando que sólo Dios crea de ti lo que eres, créelo tu también.
Jesús eres el mejor Campeón del Universo, nadie como Tu, el Padre no tuvo ni tiene tacha alguna sobre ti, y Tu vives en mi, quiero honrarte, y por donde vaya, y en lo que haga Tu puedas decir al Padre, Padre mira es igual que nosotros, es cierto que Yo el Mayor vive en él y nos honra, goza del poder que le hemos dado, goza de la unción que pudre yugo, y donde él (ella) entra Yo entro y las obras del diablo son deshechas.

Nunca estés tan ocupado para Dios

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y TODO te saldrá bien – Josué 1:8
Siempre, siempre lee, estudia, escudriña las Escrituras, repítelas, porque tienes que convertirte en ese árbol plantado junto a corrientes de aguas, y esas aguas sólo nacen en el trono de Dios, para que des fruto a su tiempo, que tu hoja no caiga y todo lo que hagas prospere. Que tu delicia sea meditar las Escrituras de día y de noche.
Pero ¿qué significa eso dirás, no trabajaré, no haré nada? No, no, para leer, estudiar necesitas dar un tiempo de calidad cada día a la Palabra de Dios, para meditar lo puedes hacer de día y de noche, porque la Palabra depositada durante el estudio en tu corazón puede ser meditada por tu corazón y tu mente, aún cuando estás haciendo algo; entrénate.
Cuando una computadora tiene virus, o cuando ya los programas son pasados, y tienen que poner los nuevos, la formatean y la reprograman, esto es limpian el virus, lo anulan completamente e ingresan nuevos programas, y la computadora puede entonces trabajar con una nueva memoria, y nunca trata de usar los programas anteriores porque al ingresar los nuevos, los viejos fueron anulados totalmente.
Esto nos suena a II Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo (renueva tu mente, reprograma tu alma) nueva criatura es (funciona con el programa de la Palabra de Dios), las cosas viejas pasaron, he aquí TODAS son hechas nuevas”.
Imagínate que en una computadora es así cuánto más en ti. La Palabra de Dios te llevará a ser sabio, prudente, entendido en todas los asuntos de Dios y de la vida.
Dale el tiempo correcto y de calidad a Dios cada día, cada noche de tu vida y verás la calidad de vida que puedes lograr, y dar a los tuyos y al prójimo que se acerque a ti, o a quien tu te acerques, marcarás, sellarás su vida, y levantará muchas acciones de gracias a nuestro Padre celestial.
Padre Celestial eres lo mejor, lo más grandioso de mi vida, gracias porque con toda diligencia, con toda solicitud, con toda habilidad, con todo mi corazón y mis fuerzas, desde hoy decido darte el mejor tiempo, José, Josué, Daniel, Mesac, Abed Nego, Nehemías, Juan, Pablo, Timoteo,, lo hicieron, ¿por qué yo no? Pues SI lo haré desde hoy, es mi compromiso, es mi amor puesto en Ti y Tu Palabra, y puedo declarar TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE, en el Nombre de Jesús.

Cree la Palabra no las Circunstancias

No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que NO se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que NO se ven son eternas – II Corintios 4:18
Siempre que nosotros hablamos de la Palabra, esta es la voz indiscutible de Dios, inmutable, inalterable, indiscutible, Job quiso argumentar, no logró nada. El Espíritu de verdad siempre nos guía a la verdad. Acá la Palabra dice que las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. Es eterno nuestro espíritu, Dios es eterno, el amor es eterno, la fe es eterna. Entonces inteligentemente, conozcamos lo eterno, basémonos en lo eterno.
Estamos acostumbrados a ver las cosas, y las circunstancias claro que se ven, estamos acostumbrados a creer lo que vemos y palpamos, mejor aún es necesario creer todo aquellos que es eterno, que no vemos, pero es real, y sólo por el Espíritu Santo quien lo revela a nuestro espíritu podemos conocer y saber que estas cosas son reales. Yo se que estoy sana por la Palabra “que por Su llaga fui sanada”, sé que soy próspera porque la Palabra dice: “El suple todo lo que me falta conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.
Por fe andamos NO por vista, llamando las cosas que No son como SI FUESEN, qué gente para loca dirá el mundo donde Satanás es el dios, pero para el Reino de Dios, que es el que predomina en realidad, esto es real, legal y vital.
Amados no importa lo que el diablo diga, es un bocón, importa sólo lo que Dios diga. Cada que vamos a emprender algo, el diablo dirá: cuidado, te saldrá mal, mejor detente, tranquilo, tu tendrás que decir: “no diablo, tu no me ordenas, no pondrás tu sucia duda en mi. Toma tu Biblia y lee la Palabra en voz alta, y verás que huye no la soporta, y enfréntalo dile: diablo eres un mentiroso, eres el padre de toda mentira. Eso es lo que la Biblia dice de ti. Rehúso oír tus mentiras.
Cuando vienen las cuentas, dile al diablo, mira diablo la Palabra de Dios dice que El suple todo lo que me falta, y es conforme a Sus riquezas en gloria. El dinero viene por lo tanto pagaré toda las facturas con el dinero que viene, en el Nombre de Jesús.
Ahora que estamos por lograr nuestro terreno, declaramos cada día que tendremos el dinero necesario para que todo esté pagado, los materiales vienen, los profesionales trabajan bien, todo bien precioso viene, para llenar los edificios, nada falta porque Jehová es nuestro Pastor.
Padre Celestial gracias por Tu Palabra real, verdadera, preciosa, gracias por Tu presencia, en cada momento de nuestra vida, gracias por Tu poder manifestado a través del Espíritu y la Palabra, gracias por la fe para lograr grandes cosas, gracias por el privilegio de darte la gloria y la honra solamente a Ti, en el Nombre de Jesús de Nazaret.