La mente de Cristo

… Mas nosotros tenemos la mente de Cristo – I Corintios 2:16

¿Qué será la mente? Una caja llena de ¿qué?, solamente ¿estará llena de razonamientos, millones de direcciones dentro, puro sensores que controlan y emiten órdenes, filamentos llenos de información? O como diría un niño es una computadora que tiene su impresora llamada boca, que en vez de hojas impresas, salen palabras, palabrotas y palabritas.

Es mucho más fácil entender lo que es la mente, cuando leemos y entendemos lo que es la mente de Cristo, la mente del ungido. Levantamos nuestra Biblia de pasta negra y llena de hojas escritas, cantidad de escrituras, y cuando empezamos a leerla, nos damos cuenta que alguien nos está hablando, revelando, llenando, sanando, salvando de situaciones, comenzamos al leer a comprender el fuego del Espíritu Santo, entendemos pronto las soluciones a miles de problemas que antes no hubiésemos dado solución alguna. Nos enseña a conocernos, entendernos, y poder hacer cambios necesarios y profundos para nosotros mismos, y entendemos en medio de sorpresa y expectativa ¡nací para ser feliz! ¡fui creado para ser feliz! Uou.

No nos encontramos sólo con una pasta negra y páginas escritas, de pronto nos encontramos con un mundo de personajes vivos de muy buenos ejemplos, pero también al continuar en las páginas de esta mente nos damos cuenta que un Directorio celestial están a disposición incondicional nuestra, y nos damos cuenta que en ese Directorio hay un Padre; Quien es Padre, creador, pastor, proveedor, protector; luego la Palabra empieza a limpiarnos y a hacernos libre y nos encontramos con el Redentor de nuestras vidas, el Libertador, el Amante perfecto de nuestra vida, el dador de la salvación, sanidad, paz, prosperidad. Conforme recorremos las páginas de esta mente, conocemos la perfecta voluntad del Padre para nosotros, y que Jesús es nuestro Señor; que un usurpador, subió por la cerca y lo elegimos en ignorancia e incredulidad; pero ahora volvemos al dador, al autor de la vida y vida en abundancia.

Nuestra mente carnal, no puede entenderlo, pero al hacer de Jesús nuestro Señor, comienza a cambiar nuestra mente misma, al recorrer estas páginas y conocer Su voluntad, de pronto entendemos que alguien nos guía, nos consuela, nos aconseja y lo reconocemos por Su Nombre es el Espíritu Santo, el dulce director, maestro de la Palabra para cambiar nuestras vidas y las de nuestras generaciones, y de muchas multitudes.

Entonces empezamos a comprender, que no estamos solos, que tenemos un destino de éxito, una meta gloriosa, una corona de vida, una corona de justicia, por la cual correr la carrera, pelear esta buena batalla de la fe, por la cual vencer al mundo por medio de nuestra fe. Que no somos los dominados, sino que somos los que señoreamos y dominamos, que tenemos la autoridad misma de Jesús, que podemos andar en esta tierra en la unción que El mismo anduvo, que podemos sanar a los enfermos, ya comenzamos a verlos raros como los veía Jesús, y nos acercamos y oramos con consistencia, fe, firmeza, credibilidad que al final de la oración ellos recibirán, al ponerse de acuerdo con nosotros.

Pensando, los pensamientos de Cristo, pensando la voluntad del Padre, pensando la obra grandiosa del Espíritu Santo en estos tiempos. Entendiendo de perdón, amor, olvido, paz, bondad y mucho más. Qué mundo tan diferente, qué mundo para aprender a ser valiente y esforzado, y que nada me podrá hacer frente, como una nueva película que es eterna y nunca acabará, nunca dice continuará, simplemente es eterna.

Dios y Padre gracias porque tengo la mente de Cristo llena de Tus pensamientos, de Tu verdad y de Tu vida, de Tu poder y Tu unción; gracias en el Nombre de Jesús.

Maduros en el pensar

… no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar – I Corintios 14:20

Observen qué tremendo lo que dice en I Corintios 13:11 “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño” qué importante que cuando hemos llegado a la edad de adulto podamos dejar lo de niños aún los pensamientos de niños, y ya pensar con madurez.

Los que son maduros en el pensar, piensan en el Nombre de Dios “…y Jehová escuchó y oyó y fue escrito libro de memoria delante de El, para los que temen a Jehová y para los que piensan en Su Nombre” Malaquías 3:16

Siempre la mente que se mantiene en Dios, como dice también en I Corintios 2:16 “Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién la instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo” esto es la mente del ungido, esta es una mente llena de la Palabra, fluyendo en el poder del Espíritu Santo. “El guarda en perfecta paz, a aquel cuyo pensamiento en El persevera”

Nuestra mente natural puede jugarnos grandes pasadas, pensar y pensar, oír y oír llenando la mente de cosas vanas, producirá también actitudes no acordes con la buena y verdadera vida que Dios destinó para nosotros.

Amados tenemos que decidir cuidar y guardar nuestra mente, tanto del mundo con todo su bombardeo de tantas cosas vanas como decía, y del enemigo porque nuestra mente no debe ser el campo de aterrizaje de todas sus maquinaciones, y artimañas.

Pensando, meditando, imaginando la Palabra de Dios, llenará nuestras mentes y salvaguardará nuestros pensamientos. Hay una florcita que se llama pensamientos y es de diferentes colores, flor suave, tierna, preciosa, sacará de tu mente y boca la expresión ¡qué preciosa eres!. Así es una persona con mente madura, con la mente de Cristo, jalará de otros la misma expresión, ¡qué precioso eres!

Tu pensamiento te delata ante otros, dice Proverbios “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él …”. Jesús nuestro ejemplo supremo, supo cuales eran los pensamientos de otros, y se los dijo, “por qué dicen en sus corazones …” una y otra vez, declaró lo que tenían en su mente. El fue de mente limpia, sin doblez, sin cortinas.

Aprendan la Palabra, amen a Dios con todo su corazón, todas sus fuerzas, cuando amen la Palabra de esta manera, Sus pensamientos serán tus pensamientos. Los únicos pasajes que buscaras para viajar a donde Dios quiera en tu vida será en la Palabra de Dios, todos los pasajes necesarios y saldrás siempre victorioso, nunca busques pasaje para irte de la Iglesia, sé sabio, pensar con madurez te lleva a ser constante y comprometido.

Dios y Padre gracias por Tu Palabra que se convierte en mis pensamientos de día y de noche, es tan innumerable la suma de tus pensamientos que me impacta y llena, fortalece y saca de toda situación difícil, es más en aprender tu Palabra y convertirlos en mis pensamientos, me llevan a adorarte, exaltarte y alabarte, honrarte y glorificarte; gracias en el Nombre de Jesús

En esto pensad

… en esto pensad – Filipenses 4:8

Oh qué precioso saber en qué pensar. Aprendamos, de pronto esta será la mejor experiencia que pases al leer esto. Gózate, anímate, y decide pensar bien. Te ayudará, quizás alguien en algunas oportunidades te diga que eres un tonto por pensar como piensas. Pero en Dios será lo mejor y vale lo que vale para Dios.

Siempre cree a Dios y no a tu carne ni al diablo, esto te llevará a la Palabra y entonces pensarás bien. Mire ¿qué es? en esto pensad:

Ø Todo lo que es verdadero

Ø Todo lo honesto

Ø Todo lo justo

Ø Todo lo puro

Ø Todo lo amable

Ø Todo lo que es de buen nombre

Si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, EN ESTO PENSAD.

Haya pues en vosotros el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús, que siendo Dios, no tuvo a menos que convertirse en hombre, tomar la semejanza de hombre por amor a la humanidad. Esto significa “el mismo pensar”, tengamos pues el mismo pensar que El. Nunca aprobemos ni aprovechemos la ganancia del mundo, por amor a la carne; aprovechemos la ganancia de Cristo por amor a Dios.

Nuestra mente puede ser la mejor traicionera de nuestras vidas, si no la hemos llenado de buenos principios, y entrenado a pensar bien, con todo el buen almacén que hayas hecho a través de los años, estilo de vida, y convivencia en general.

Amados imagínense que una persona abusada a los 4 años, ahora tiene 58 y sigue pensando en lo mismo, qué triste vida, ¿verdad? En vez de tomar la libertad que Cristo le dio, al perdonar, y entonces ser libre para hacer libre a otros. En esto pensad amados. En cuanta libertad puedo andar yo, y a cuántos puedo libertar con la verdad, y un excelente estilo de vida en Cristo.

No importa si tu le importas o no a otra persona. Lo importante es que la otra persona a ti te importa, tú no devuelves mal por mal, ofensa por ofensa. Tú amas y punto. ¿Qué nos podrá separar del amor de Dios? Nosotros tenemos la unción del santo. Es hora de creer y practicar como un estilo de vida el amor y compasión de Jesús, El vino a salvarme y no a condenarme, ¿cómo yo puedo condenar? No lo haré.

Pensando siempre lo mejor, como aconseja Dios, todo lo verdadero, honesto, justo, puro, amable, de buen nombre. Pues sólo Jesús Quien es el camino, la verdad y la vida puede llevarte a pensar lo mejor de cada uno.

Hay que entender cristianos amados que somos guiados por el Espíritu de Dios, Quien nos aconseja, nos guía, nos apercibe de las cosas que pueden suceder, esto es cómo conocer a la gente, no estoy enseñando que confíen en todo el mundo, en todo el que conocen. Estas características son de un verdadero cristiano, de buen testimonio, fiel, lleno de fe y lleno del Espíritu Santo. Ahora tampoco les digo que hay que pensar mal de todo el mundo y cada uno. Por eso la guía segura del Espíritu Santo es necesaria. Amados hasta los perros conocen a la gente al primer olfato, cuánto más nosotros, los del Reino de Dios. No seamos tratados como tontitos. Con el perdón de los pastores, dejen eso para nosotros los pastores (qué pena decir esto). Porque trabajamos con gente, y muchas veces nos engañan, pero tenemos que seguir trabajando con ellos en la fe que cambiarán, que la Palabra los instruirá, los lavará y honrarán a Dios.

Aprendan a conocer a la gente, en eso es genial el Antiguo Testamento, ¿cómo conocer a la gente? Diferentes perfiles, caracteres, resoluciones de vida, reacciones, decisiones, el Libro de Proverbios, es hermoso, un manual de la vida, del sabio y del necio. Seamos sabios amados.

Dios y Padre gracias porque nos enseñas a pensar, es tremendo Tu amor y Tu anhelo porque seamos felices sin que nada nos falte, realmente Tu eres nuestro Pastor, NADA nos falta; gracias en el Nombre de Jesús.

Actitud positiva

Manteniendo firme y sin fluctuar la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió – Hebreos 10:23

Tiene que ver con nuestra voluntad, con nuestras decisiones, tanto para obtener cosas, pero más aun para demostrar nuestro testimonio, fidelidad y lealtad, a nosotros mismos, y a Dios.

Siempre nos sentimos desilusionados y desalentados en la vida cuando las cosas no funcionan en la forma que pensamos deberían. Quizás una promoción que esperábamos en el trabajo, no sucedió; quizás algún familiar o un amigo nos trajo abajo los ánimos, ilusiones y expectativas. Si no tenemos cuidado con estas desilusiones se comerán nuestro gozo, y empezaremos a cuestionar a Dios, preguntando ¿por qué Su plan no se cumple en nuestras vidas? ¿qué le pasó a Dios, a mi pastor, y qué de la Iglesia? Típicos cuestionamientos influenciados por el enemigo.

Nuestra actitud es importante, será positiva o negativa; y cuidado cualquiera de ellas nosotros tendemos a mantenerla. Por favor, reaccionen bien cuando algo raro, fuera de lo común o lo no esperado sucede. Aún si suceden cosas que hemos orado y carambas sucede lo contrario, ¿cuál es nuestra actitud? ¿negativa o positiva?

Amados se dan cuenta que todo aquello que no sale como queremos, ni siquiera escudriñamos si fue o no la voluntad de Dios, o mi voluntad voluntariosa, por eso reaccioné así; qué agradable y reconfortante hacer la voluntad de Dios, aún cuando las circunstancias lucen contra mí y mi familia o trabajo. Porque si he orado mantendré una actitud positiva frente a cualquier cosa que suceda, porque creeré a la Palabra y no a las circunstancias, porque estas son temporales, la Palabra es eterna y nunca miente es la verdad de Dios, salió de la boca de Dios. Y si Su Palabra dice que todo lo que yo pida orando lo recibiré, pues lo recibo, ¿Qué? Lo que pida orando.

Lo que más anhela el enemigo, (si sabe anhelar) es vernos, quebrantados, desanimados, desgajados (fuera de la Iglesia), cabizbajos, tartamudeando, transpirando, llorando, gimiendo (no en el espíritu), renegando, peleándonos con medio mundo, y si es el mundo completo mejor; perdiendo amistades, insultando, desconfiando, y finalmente tomando las peores decisiones, que jamás en nuestro sano juicio, o mente sana, lo hubiésemos hecho.

Qué tal si nos entrenamos en mantener actitudes positivas, y no nos dejamos ganar de los dictámenes de nuestros sentimientos y emociones, o nuestra vana carnalidad, la carne es bruta amados, nunca elegirá bien. Los sentimientos y emociones son como las olas del mar, no funcionan para bien. Nos dejan en la mera calle, con la posibilidad que de allí nadie de ni un céntimo por ti.

Qué precioso es estar bajo la sombra del omnipotente, sumisos a El, creyentes y no incrédulos, confiados y no dudando, parados firmes en la Palabra de Dios, y no ambivalentes, no de doble ánimo. La Palabra, el mantenernos en ella, es la única que nos mantendrá con actitud positiva, actitud que sale del carácter de Cristo que dejamos se forme en nosotros.

Dios y Padre gracias porque al mantenerme en la Palabra puedo mantener una actitud positiva, como a Ti te agrada; y el todo de mi ser es agradare a Ti; gracias en el Nombre de Jesús.

El Premio

Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús – Filipenses 3:14

Cuántos saben ¿Qué es un premio? Quizás hay muchas respuestas ahora mismo diciendo, ¡claro que lo sé, porque he perdido muchos! Yo preguntaría ¿qué tipo de premios has perdido? De seguro alguna de las respuestas sería, la tinka, carrera de caballos, o cualquier juego de azar, o casino, o apuestas, o los tantos tickets prometiendo alto que ante una compra nos entregan.

Bien alégrense no estamos hablando, ni tratando de esos premios. Un día Dios le dice a Abram, “sal de tu tierra y de tu parentela a la tierra que Yo te daré” sin ton ni son diríamos en esta época. Pero Dios si tenía propósitos eternos, para levantar un pueblo para Sí, un pueblo que quería bendecir, multiplicar, entregar todo lo que había creado. Es un excelente y divino motivo. Y Abram salió obedeció y fue sobreabundantemente bendecido, aún su nombre fue cambiado a Abraham, llevando así parte del Nombre de Dios.

Luego vemos a Moisés sacando al pueblo de Israel de Egipto, con señales, prodigios tremendos, hacia la tierra prometida, Canaán. También vemos a Josué ingresando a este pueblo a Canaán, haciéndose realidad la promesa de Dios a Abraham, que su descendencia (la cual al inicio no tenía) poseería una tierra que fluye leche y miel.

Amados hablamos del premio del supremo llamamiento “estos hombres fueron llamados y cumplieron su llamado” y el premio fue inminente, declarado en los cielos y en la tierra. Encontramos a Saulo de Tarso, convertido en el Apóstol Pablo al someterse a Cristo Jesús, y andar en el poder del Espíritu Santo, al punto de realizar milagros extraordinarios, al ser parte, miembro del Cuerpo de Cristo, leemos las cartas o epístolas que el Espíritu Santo le dictó y nos quedamos así: “Qué tal hombre de Dios”.

Al final de sus años en esta tierra, declara: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe, por lo demás me está guardada la CORONA DE JUSTICIA, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a TODOS los que aman Su venida” II Timoteo 4:7,8

Extenderse es alcanzar el premio, no nos dice Pablo, la pasé suave y gané la batalla, acabé la carrera estando sentado y durmiendo, sin luchas, sin tempestades, sin problemas, sin circunstancias adversas, es más todos me querían, nadie me insultó, nunca fui a la cárcel por si acaso; en cuanto a la fe – olvídenla es difícil, con todo eso recibiré el premio yo solo. NO NO NO NO, eso no dice Pablo, él peleó la buena batalla, y ganó; él acabó su carrera y bien; él guardó la fe y le costó: buen testimonio, buena Palabra, rodillas dobladas, noches de oración, pies en el cepo y terriblemente latigado, perseguido, encarcelado, pero cantando alabanzas y adorando a Dios.

¿Qué creen ustedes? Pues les estaba guardada la CORONA DE JUSTICIA, esto es el premio del supremo llamamiento de Cristo, ¿cómo la estás pasado tú? Estas en Cristo, pero tu vida allí va, te cedes a la presión del mundo y sus deseos corruptos, te cedes a la pena, te cedes a todo lo del enemigo y el mundo, mejor dicho ¿estás en la ruina?. Este es el día que Dios ha hecho para levantarte, y levántate por favor, tome ánimo tu vida. Te espera un gran premio No lo pierdas, es tiempo de ser sabios, y trabajar en fe por amor a Cristo Jesús. Su sacrificio, Su vida, Su sangre, Su resurrección NO sean en vano amados, aprecien todo esto, y vivan la vida y el llamado que les ha sido encomendado. Todos tenemos el Ministerio de la Reconciliación a cumplirlo que te espera EL GRAN PREMIO, LA CORONA DE JUSTICIA, y sobre todo vivir con nuestro Señor por la eternidad.

Dios y Padre gracias por la corona de justicia, por las muchas coronas más que recibiremos, por el premio del supremo llamamiento en Cristo, gracias por poder verte cara a cara un día, ese es el premio más grande y eterno, gracias que el Espíritu Santo nos guía en verdad a ese día de recibir el premio máximo, hay expectativa Padre no lo perderemos; gracias en el Nombre de Jesús.

Extendiéndome

… pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante – Filipenses 3:13

Cuántos hemos vistos volar al águila (si no en vivo en tv), o al cóndor, es una belleza ver cómo extienden sus alas, no para dormir, o comer, o descansar es para volar (como cualquier ave), éstas se ven tan fuertes, como que ni la tormenta las va vencer. Sabemos que vuelan hacia lo alto y cuando toman su altura saben cómo mantenerse, los aviones son como ellos.

Eso es extendiéndote a lo que está delante, estamos siempre de subida jamás de bajada, ni en retroceso. Puestos los ojos en Jesús, mirando las cosas de arriba, lo sobrenatural, no lo natural y temporal.

En Isaías 54:2 dice: “Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas”. Esto es cambia, extiéndete, conoce lo nuevo, engrandece tu vida, tu lugar, no de detengas, que no te sobrecoja ni lo antiguo, ni la costumbre, ni lo cómodo, ni lo estático; Dios nos creó para ir de menos a más, no en sumatoria, sino en multiplicación, fructificando, señoreando, sojuzgando.

No sólo es extendernos, tenemos todo el equipamiento para hacerlo, tenemos los principios directamente de Dios, y el éxito está asegurado, para llegar lejos, muy lejos como Embajadores de Cristo; somos victoriosos, más que vencedores. Sin temor de lo que vendrá, porque el Espíritu Santo nos dice todas las cosas que van a venir, sólo hay que tener oído para El, y percibir todos los asuntos que le pertenecen. Mejor dicho ser un espiritual, no un carnal, ni almático.

Ahora, hay que entender que más fácil es quedarse cómodos, pero amados más glorioso es llegar a la meta. Miren al atleta cuando corre y su meta es pasar la línea de meta, luce como el águila, se extiende, podemos leer sus pensamientos, “yo llego, yo llego, nadie me gana” y se extiende hasta pasar la línea, y sea declarado “campeón” “medalla de oro”.

Extenderse para el águila involucra volar más allá, o más alto que la tormenta, sabe porqué hay tanto pato diciendo: “no me mojaré, no me mojaré, mis plumas me salvaguardan” pero se quedan patos, nunca se remontarán sobre la tormenta. Muchos cristianos se quedan en su pena, lloraré, lloraré, porque la psicología dice “que las lágrimas limpian el alma”, si quieres derrama agua salada, pero no te quedes allí, remóntate como el águila sobre el problema, sobre la circunstancia, imagínense a los antiguos haciendo velorios de 1 mes, o más, qué terrible, ya el muerto fue llevado a la tumba, chao. La vida continua, y si ese cuerpo muerto tuvo por espíritu una nueva criatura, pues está en el cielo y está vivo, gózate que lo verás por la eternidad.

¿Qué no tiene solución? El no extenderte, el no remontarte. Comprendamos esta lección de la vida, seamos como las águilas de Dios, no seamos escasos, ensanchémonos con todo gusto, con toda voluntad. Recuerda que el requisito primordial para extenderte es “olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante” Tú puedes en Cristo Jesús.

Dios y Padre gracias porque cual las águilas podemos alzar el vuelo, con alas fuertes, que no se cansan, Padre prometemos ser como Tú, que nunca se acuerda de lo que pasó, eres el gran Yo Soy, El Ahora eterno, por siempre, y fuimos hechos a Tu imagen y a Tu semejanza, tenemos todo el poder y la fuerza del Espíritu Santo; gracias en el Nombre de Jesús.

Olvidando

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás … – Filipenses 3:13

Cuando acá hablamos de olvido, es tu vida personal, no tiene que ver con nadie más que tú, y ese tú está bien asociado con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, cuando eres del Reino de Dios. No podrías olvidar sin la sangre de Jesús que te limpia, sabemos que te limpia de toda maldad y todo pecado; pero debes saber que al limpiarte te deja también sin mancha, ni rastro del pasado.

Hay mucha gente del pueblo o el Reino de Dios, sufriendo por cosas del pasado, si es una herencia de enfermedad o dolencia desde el tatara abuelo, si es que pasó algo en su niñez, si es que pasó algo hace 3 años o menos o más, si tú no eres capaz de tomar el poder del Espíritu Santo para olvidar y perdonarte quizás cualquier circunstancia, no será fácil seguir adelante, el enemigo estará molestando tu mente para que recuerdes y recuerdes, con el solo fin de dañarte, de abusar de ti, a través de cualquiera de sus artimañas.

Seamos sabios, prudentes y sagaces, para olvidar y proseguir adelante. No hay forma que un carro avance si no tiene buen arrancador (si no está bueno el tuyo Dios hoy te puede dar uno nuevo), el embrague, el acelerador y los frenos. Cada uno tiene una función diferente pero ultra necesaria, para mover ese carro y pueda correr su carrera en las pistas. Bueno hoy eres un carro, Dios te está enseñando que El es el mejor creador, diseñador, mecánico y dador de vida, nunca te cedas a las tretas del enemigo, cédete al Espíritu Santo, ríndete a El, en cualquier circunstancia de la vida, no seas perdedor, sé ganador, y definitivo tú y yo tenemos que llegar a un punto de decir como Pablo: Todo lo tengo por basura, con tal de ganar a Cristo. El es el gozo de tu vida, es la vida verdadera de tu vida, es la paz, es el impulso de tu ser.

Hay muchas razones por la que guardamos costales de costales dentro de nosotros de cosas pasadas. Tratémoslas porque nos harán mucho daño, observen si en lo natural cada día pasa el carro basurero para que te despojes de la basura, porque sino la epidemia empezaría en tu casa. Entonces piensa en tu vida, cada día Dios te da la oportunidad maravillosa de ser limpiado por la sangre de Jesús, hazlo y mantente limpio, o desecha todo lo que pertenece al hombre viejo, desvístete de él y vístete de la nueva criatura creado según Dios, justa, santa, con la disposición de adorar, alabar, exaltar, honrar al Dios de su creación.

Aquí está el kit del asunto, el secreto revelado, que la nueva criatura es nueva cada día de su vida, no es vieja, no tiene una mente carnal que todo el tiempo recuerda lo que le pasó desde la segunda guerra mundial. Es nueva, nunca antes existió. Tiene la mente de Cristo, medita en la Palabra de día y de noche, ama la Palabra, hace la Palabra, anhela y ama oír la voz de Su Dios.

Dios y Padre gracias porque no te cansas de crear, y nos has hecho nuevas criaturas, no hay forma de mantener recuerdos, no tenemos almacenes para eso, todo nuestro buen depósito está contratado completamente para guardar la Palabra de fe del Dios vivo, para beneficio propio y de otros; gracias en el Nombre de Jesús.