Si Quieres


Señor si quieres puedes limpiarme. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero, sé limpio. Y al instante la lepra desapareció – Mateo 8:2-3

No hay forma amados que digamos a Jesús SI QUIERES PUEDES LIMPIARME, siempre El te responderá CLARO QUE SÍ QUIERO, y quedarás inmediatamente libre y limpio de cualquier diversa enfermedad, o de muchas dolencias, o libre de muchos demonios, o espíritus inmundos.
Siempre Jesús quiere, y no sólo quiere sino que también puede hacerlo hoy, porque lo que haga hoy está basado en Su obra de redención la cual incluye la sanidad completa ejecutada en la cruz del Calvario, clavó allí todos los decretos que Satanás había declarado contra la humanidad, de matarla a través de enfermedades, dolencias, maldiciones, perversidades, usando sus cuerpos para las pasiones y maldades más bajas y corruptas, mutilándolos, y llenando sus cuerpos de espíritus inmundos, para que operen en toda clase de pecados, y su fin sea la muerte, y no sólo la muerte hasta el sepulcro, sino la muerte eterna hasta el lago de fuego eterno, cuando rechacen la salvación de Cristo. Su plan negativo era perfectamente negativo y malvado. Quiso a la humanidad para que lo acompañe en esta tierra haciendo su voluntad diabólica, también en el imperio de la muerte, y hasta el lago de fuego eterno.
Dios aún cuando éramos sus enemigos, envío a Su Único Hijo para que El pague el precio que Su justicia exigía por causa del pecado, Satanás empezó en la traición e ingresó al hombre a vivir en el pecado, pero también lo ingresó al mundo de la enfermedad, la dolencia, la pobreza y la muerte. Jesucristo vino a salvar a libertad a quien se había perdido y puso a la humanidad en tal libertad que todo aquel que en El cree es salvo de la obra satánica.
Este hombre leproso vino a Jesús diciendo en temor, porque de seguro ya había escuchado que Jesús sana, pero todavía sin osadía, sino en temor, ¿será que quiere sanarme de esta horrible lepra que me está aniquilando día a día, y soy un foco de contagio, y estoy aislado de mi familia y de la sociedad? Habrá dicho en sí, ya soy un ente listo para la muerte. Y se acercó a Jesús y soltó la expresión de atadura de los siglos, que de pronto tú te estás teniendo. JESUS SI QUIERES, PUEDES LIMPIARME.
Y Jesús Quien para eso vino, dijo: CLARO QUE QUIERO Y PUEDO, sé limpio, y al instante su lepra desapareció. Qué tal por un instante, vemos la película: este espíritu de lepra comía y comía las carnes de este hombre, y cada vez estaba más cadavérico, sin solución, nada podía sanarlo, esta gente terminaba en lugares apartados, viviendo solamente los que tenían lepra, y ni su familia podía acercárseles porque eran altamente contagiosos. Nuestro maravilloso salvador Jesucristo, lo limpió, y lo dejó libre para volver a tomar comunión con su Dios, con su Señor, reinsertarse a su familia y a la sociedad.
Es posible que hoy tú que estás leyendo este devocional, estés con alguna enfermedad, o lleno de pecado que es igual que la lepra, o conoces a alguien que puedes compartir esta preciosa ocasión que tú o alguien hoy sea limpiado y libre, porque Jesús siempre quiere y puede hacerlo. Seas un pecador o seas un cristiano con esta situación de enfermedad, CREE SOLAMENTE y sé completamente libre de lo que te aqueja, inmediatamente y para siempre en el Nombre de Jesús, porque por SU LLAGA TÚ FUISTE SANADO.

Dios y Padre gracias porque hoy mucha gente conocerá que enviaste a Tu Hijo para morir en la cruz y esa llaga y en esa muerte fuimos liberados, porque fue el pago total y final de cualquier enfermedad, dolencia, pobreza y muerte eterna ; gracias en el Nombre de Jesús.

Muchos Sanados


Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios – Marcos 1:34

El versículo 32 dice “trajeron a Jesús TODOS los que tenían enfermedades y trajeron a los endemoniados”. Jesús tenía compasión del sufrimiento de la gente, del ataque de Satanás para robarles su salud y bienestar. Dicen así desde la antigüedad “todo depende del cristal con que se mire”, pues créanme que este cristal que les daré para que miren con verdad el asunto de sanidad es el mejor cristal, lean y miren: “No es el diablo tratando de enfermarte, es el diablo robando tu salud, destruyendo tu bienestar y paz, y finalmente buscando que matarte” “No es Dios tratando de sanarte hoy, es Dios enseñándote a través de Su Palabra que ya dio a Su Hijo hace más de 2,000 años, y que por SU LLAGA YA FUISTE SANADO, porque Satanás el enfermador ya fue vencido, de tal manera que Jesús llevó en Su cuerpo toda enfermedad y dolencia y la quitó de en medio, y no puede tocarte, salvo que tú les des el pase de ingreso en tu cuerpo” Sabiduría amados.
Me dirás ¿cómo es que yo puedo darle el pase de ingreso a mi cuerpo? Pues de pronto más fácil que darle la patada de salida, (1) con tu boca, si, si, si; hasta parecería que estar enfermo es de gente de clase alta (por buscar alguna forma de traducir lo que vemos), como si tener una enfermedad fuese de grande ganancia, como que les da importancia. Ir al médico, ir al hospital o clínica, tener ya 3 ó 30 operaciones, mejor dicho el hospital es su iglesia y el cirujano su dios. (2) con tu actitud, han visto cómo las personas ponen su cabeza entre sus dos manos, o la acarician y dicen: “hay qué rico dolor de cabeza, como quisiese que se vaya” lo que acaricias se quedará, y si es rico con más razón. Así como esto, tenemos miles de formas de retener el dolor o la enfermedad. Analicen esto “la gente paga para continuar enfermo”, esto es alimenta la enfermedad.
Valga la verdad completa aquí, estás sano, mucho más si eres cristiano lo sabes, lo lees, ya va explotar esta promesa en ti, pero la ignorancia de tu cabeza, sostiene que necesitas medicina, necesitas cirugía, y eso crees. Lo que necesitas es creer lo que la Palabra dice, que ya es tu medicina, tu mejor cirujano - es el Espíritu Santo que opera en base a la Palabra y promesa que Dios te ha dado ya.
Pero a Quien leemos en los evangelios es a Jesús acá en la tierra, El ya no está, {mentira del diablo}, claro que El está y hoy más presente que nunca alrededor de todo el mundo, en ti, en mi, y en todo aquel que es de Cristo. Jesús como hombre era el único que sanaba de esta manera, pero con nosotros, con Su iglesia somos muchísimos, para sanar a billones de personas que estén enfermas, las multitudes venían a Jesús, y El empezó con Sus discípulos a enseñarles cómo funciona el negocio del Reino de Dios, comenzó a transferirles las verdades, y funciona así: “Entonces llamando a Sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia” Mateo 10:1
Así en Marcos 16:17,18 “… en Mi Nombre echarán FUERA demonios … sobre los enfermos podrán sus manos y SANARÁN” esto es para todo creyente, para todo hijo de Dios.

Dios y Padre gracias porque en el Nombre de Jesús Quien llevó, cargó toda enfermedad y dolencia, ahora nosotros en toda confianza podemos echar fuera demonios, y dejar sano a todo enfermo en la autoridad que hoy tenemos; gracias en el Nombre de Jesús.

Una Suegra con fiebre


Vino Jesús a casa de Pedro … Y tocó su mano y la fiebre la dejó; y ella se levantó y les servía – Mateo 8:I4-15

Suegra, suegra y con fiebre, qué emocionante, estaba en la casa de su hijo político de aquel que se conocería como el gran apóstol Pedro; y la señora estaba postrada en cama y con fiebre. Yo llamó, o quizás escuché a algún médico amigo decir que la fiebre es el semáforo del cuerpo, porque diagnostica que existe infección en alguna parte del cuerpo humano; y debe tratarse de inmediato. Una fiebre que está avisando algo grave puede suceder, hay que tratarla a tiempo, o de inmediato.
Dependiendo del médico una fiebre puede irse inmediatamente o lentamente, esto es debido al diagnóstico certero y al tipo de medicación que indica. Pero acá vemos al médico de médicos, al Sanador Divino, al que es la medicina por excelencia, sin falla, detonante y erradicador efectivo ante cualquier enfermedad y dolencia. Jesús tocó la mano de ella, y lo que observamos acá es que Jesús es el antídoto de la fiebre, porque la dejó de inmediato, al punto que ella se levantó y les servía. Es que Jesús es el antídoto a cualquier veneno de Satanás.
Siempre aseveramos la verdad “el Sanador vive en mí” “la medicina de Dios permanece en mí, yo soy un almacén de medicina”. Donde Jesús estaba no podía haber enfermo. Un amado hermano contaba que mientras él estaba hospedado en casa de alguien, por causa de sostener tiempos de seminario o campañas, generalmente si alguien estaba con diabetes, artrosis, o artritis u otra enfermedad degenerativa, esa enfermedad cesaba en su función, y cuando él se iba en algunos de los casos que no aceptaron su sanidad y la mantuvieron, la enfermedad entraba en función a los días.
Esto me hace recordar que cuando vienen a nuestra casa, pueden experimentar paz, bienestar, y que aquello que los aquejaba ya no está funcionando en sus cuerpos, y al compartir la Palabra sus mentes entran en metamorfosis completa, gloria a Dios. Tú haces o formas el ambiente de tu casa con tus Rhemas, Palabra de fe y poder.
Es más nuestra presencia llena del Espíritu Santo de Dios, llena nuestras vidas de la Palabra de Dios, debería causar los impactos necesarios en la gente, la unción que permanece en nosotros es capaz de destruir yugos con la enfermedad y dolencia, con la pobreza y escasez; la Palabra dice: “Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer (desatar) las obras del diablo”; eso es cuando tú apareces, a causa que Jesús vive en ti, las obras del diablo se desatan y desaparecen.
La ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús nos ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Recuerda siempre, y de pronto esto te despierte completamente a reconocer para qué y por qué viene la enfermedad y dolencia a tu vida, jamás será para acariciarte, será para matarte, la pregunta ahora es ¿quieres morir, estás listo para morir tan caóticamente, por causa de una enfermedad o dolencia sacada del almacén del diablo, provocada por su perversidad que está a favor de la muerte y no de la vida? DEPENDE DE TI, YA DIOS TE ACONSEJÓ ESCOGE EL BIEN Y LA VIDA.

Dios y Padre gracias por salud y bienestar, porque Jesús llevó, alejó de nosotros toda enfermedad, dolencia, gracias porque en nosotros funciona la ley del Espíritu de vida y porque el Espíritu Santo vivifica nuestros cuerpos mortales; gracias en el Nombre de Jesús.

Jesucristo Sana


Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo – Mateo 4:23

Todo lo que antecede a Jesús que es el Antiguo Testamento, traza la línea de salvación y justificación; gracia y verdad; que vendría a decretar con Su propia vida, esto es derramando por la humanidad entera Su sangre preciosa, entregando así Su vida de cordero de Dios sin mancha, inocente, sin delito, sin defecto. Es la vida de Aquel que el Padre dijo: “Este es Mi Hijo amado en Quien tengo complacencia”.
Es la vida de Aquel que dijo: “Mi alma está muy triste hasta la muerte … Abba Padre, todas las cosas son posibles para Ti; aparta de Mi esta copa; mas no lo que Yo quiero, sino lo que Tú” Marcos 14:34,36 . Esto es “tomaré la copa completa del camino a la muerte; para que el hombre que hemos creado NO tenga que tomarla; y a cambio siga el camino de la verdad y la vida” “Haré Tu voluntad, la maravilla de la salvación que has preparado para la humanidad; menospreciaré el oprobio, seré varón de dolores, experimentado en quebranto, me haré maldición, quitaré todo el pecado imputado al hombre, lo que le hace injusto, lejos de la presencia y del trono del Padre, haré el camino, clavando en la cruz lo que Tu y Yo sabemos que sólo un cordero inocente y sin pecado puede hacerlo.
Allí clavaré la voluntad (los decretos) de Satanás contra el hombre y finalmente declararé “SUFICIENTE FUE, SUFICIENTE FUE, SUFICIENTE FUE, AHORA EL HOMBRE ES LIBRE DE PECADO, DE MALDICIÓN, DE ENFERMEDADES Y DOLENCIAS, LIBRE DE LA MUERTE ETERNA, DE LA INJUSTICIA, DE LA CONDENACIÓN, DE TEMORES Y OPRESIONES, DE COMPLEJOS DE INFERIORIDAD Y DE ESCASEZ FINANCIERA, SUFICIENTE FUE, SUFICIENTE FUE, HASTA ACÁ FUE ASÍ; DE AHORA EN ADELANTE DECRETO DIJO JESUS LA LIBERTAD ETERNA DEL HOMBRE, Y EL CAMINO AL PADRE ESTÁ HECHO, A TRAVÉS DE MI PROPIA CARNE, ES EL CAMINO NUEVO Y VIVO, ESTE ES EL NUEVO PACTO, ES LA NUEVA ALIANZA, ES EL NUEVO TESTAMENTO QUE PERTENECE A TODA LA HUMANIDAD, PORQUE DE TAL MANERA AMO DIOS AL MUNDO QUE ME ENTREGÓ, ME DIO, PARA SUFRIR DESDE LA TRAICIÓN DE JUDAS HASTA LA CRUZ, TERMINANDO CON LA RESURRECCIÓN, PARA QUE EL HOMBRE NO SE PIERDA MAS TENGA VIDA ETERNA.
En cuanto al primer Adán empezó en gran comunión con el Padre, reinando, sojuzgando en esta tierra, señoreando, gozando y terminó en la traición. En cuanto a Jesús empezó por Su agonía y que fue menospreciado empezó en la traición y terminó en la resurrección, y es más sentó al hombre en los lugares celestiales juntamente con Cristo, haciéndolo heredero del Padre, lleno del Espíritu Santo, lo llenó gracia y de verdad .
Ahora amados preciosos cómo no gozar, y dejar de sufrir lo que nos imputó el diablo en cuanto a pecar, enfermedad y dolencia, escasez y pobreza, mente no sana, falta de paz y opresiones; tomemos de una vez y para todas todo lo que nos dio Jesús cuando bebió esa copa de la muerte, no tenemos que beberla nosotros ni una gota amados, ni una sola gota.
Su Palabra es medicina para todo nuestro cuerpo, la Palabra fue enviada y nos sanó y nos libró de toda ruina, Jesús sanó toda dolencia y quitó de en medio toda enfermedad, esto es clavaron los mismos servidores de Satanás en la cruz ese cuerpo hecho llaga, entendamos clavaron en la cruz el cuerpo de la enfermedad y la dolencia, ya murió la enfermedad, ya murió la dolencia, esta clase de muerte fue entregada al señor de la muerte que enferma e imputa dolencia. La enfermedad, la dolencia, la escasez y pobreza financiera, no sólo es para acariciarte, es para fondearte, para matarte, ese es su fin, DESPERTEMOS POR FAVOR!!!
Jesús en Su ministerio en la tierra tuvo un deleite y fue SANAR, y ahora HACE LO MISMO. Cuando tomas la Palabra para tu salud y bienestar Jesús sonríe ante el Padre y te dice: “es Mi privilegio verte así”.

Dios y Padre gracias porque Jesús NOS SANÓ, gracias Espíritu de verdad por operar a favor de nuestra sanidad completa; gracias en el Nombre de Jesús.

Ministros Competentes


El cual nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu… – II Corintios 3:6

En este pasaje de la Escritura hay tal riqueza para comprender lo que fue el ministerio del Antiguo Pacto y la diferencia que marca el ministerio del Nuevo Pacto.
Veamos qué se dice del ministerio del Antiguo Pacto (3:6-15):
* Fue un ministerio de muerte grabado con letras en piedras
* Fue un ministerio de letra y la letra mata
* Fue un ministerio con gloria, pero que había de perecer
* Fue un ministerio de condenación
* Fue un ministerio que pereció, aunque tuvo gloria
* Este ministerio fue abolido
* La gente tenía el entendimiento embotado
* Fue un ministerio con velo no descubierto
* A los que leen el antiguo pacto les queda el mismo velo
* Hasta hoy cuando leen a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos

Ahora veamos lo que es el ministerio del Nuevo Pacto (3:6-17):
* Es el ministerio del espíritu que vivifica
* Es más bien con gloria el ministerio del espíritu
* Mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación
* El ministerio del Nuevo Pacto tiene la gloria más eminente
* El ministerio del Nuevo Pacto permanece para siempre
* Cristo es Quien quita el velo que quedó del Antiguo Pacto
* Y el velo es quitado cuando se convierten al Señor, esto es cuando reconocen que Cristo Jesús es el Señor de sus vidas
* En el Nuevo Pacto está el Espíritu de Dios por eso hay libertad


Hay pues la diferencia que llamaremos claramente “de vida o muerte” entre ambos pactos. El Nuevo Pacto es del espíritu, de vida, de gloria, de justificación, y es el pacto hecho con la sangre de Cristo Jesús de una vez y para siempre.
Somos ministros competentes del Nuevo Pacto, sabios, llenos del Espíritu Santo, este Pacto es eterno, no tiene fin. Esto nos coloca en los siglos de esta manera: antes de Cristo y después de Cristo, o sea AHORA.

Dios y Padre gracias por el Nuevo Pacto de vida, del espíritu, de justificación y de gloria; gracias en el Nombre de Jesús.

Las Promesas de Dios son sí y amén


Porque todas las promesas de Dios son en El Sí, y en El Amén, por medio, por medio de nosotros, para la gloria de Dios – II Corintios 1:20

Entrenémonos en la fe y definitivo que las promesas de Dios son espíritu y vida, son sí y amén, para los que aman a Dios.
Cuando Dios dice que “por la llaga de Jesús fuimos (tiempo pasado) sanados” ASÍ ES, no hay que ir a derecha ni a izquierda, como dice un gran amigo nuestro, “la Biblia es tan simple que se necesita ayuda para no entenderla” y ¿por qué? Porque Dios no dio Su Palabra para que sea difícil y para que el hombre no la entienda. Es más nos dio al Espíritu Santo, uno igual a Jesús, el poder, la unción para que no erremos.
Estamos en la gracia, definitivamente lo estamos, NO estamos en la ley, claro que NO, estamos en alguien mayor que la ley, más claro que la ley. Romanos 4:13 dice: “Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe” Completamente real lo que dice también en Romanos 10:8 “… esta es la Palabra de Fe que predicamos” No podemos separar las promesas de Dios, de la fe de Dios, o de la voluntad de Dios. Son lo mismo. La Palabra es Jesucristo, es el Verbo, y contiene Palabra + Fe + Poder.
Ahora no podemos obviar hablar de la “promesa del Padre” Jesús lo dijo en Hechos 1:4 refiriéndose al Espíritu Santo, y en Mateo 3:11 Juan el Bautista dijo “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento, pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; EL OS BAUTIZARA EN ESPÍRITU SANTO Y FUEGO”
Todo lo que viene del Padre a nosotros ya fue prometido, habló y hará, nunca olvida, “Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta”. Somos bendecidos con bendición sobreabundante, real, verdadera, veraz. Es impresionante e impactante, la forma de hablar de Jesús cuando expresó: “De cierto, de cierto os digo …” esto es con toda seguridad lo que les digo no tiene un ápice de engaño.
Es por eso que en II Corintios encontramos “Las promesas de Dios son sí y amén (así sea)”.

Dios y Padre gracias por Tu amor y Tu verdad; porque Jesucristo es el camino, la verdad y la vida; es la verdad revelada; y el Espíritu Santo es el Espíritu de verdad; gracias en el Nombre de Jesús.

Cosas que se ven y que no se ven


No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que NO se ven; pues las cosas que no se ven son eternas – II Corintios 4:18

Solamente hay dos clases de cosas: (1) las que se ven y son temporales, y (2) las que NO se ven y son eternas.
Colosenses 3:1 dice: “Buscad las cosas de arriba” eso significa las cosas que no se ven con los ojos naturales; los espirituales, que han nacido de nuevo, que han sido trasladados de las tinieblas a la luz admirable de Cristo, pueden ver las cosas que están allí donde Cristo está sentado, porque hay delicias a la diestra del Padre, esas son cosas buenas y agradables. Los resucitados con Cristo pueden ver lo que otros temporales o carnales o naturales NO ven.
Las cosas naturales o terrenales tal como: fornicación, impurezas, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia que es idolatría, son cosas que atraen la ira de Dios. La Palabra nos insta a dejar estas cosas y estas otras: ira, enojo, malicia, blasfemia, mentira, palabras deshonestas de la boca; de tales cosas nos insta a despojarnos, porque todas estas y otras que no hemos mencionado pertenecen al viejo hombre con sus hechos.
Pero todas aquellas cosas que no se ven como: santidad, gozo, amor y misericordia entrañables, benignidad, humildad, mansedumbre, paciencia, longanimidad, perdón y soportarse unos a otros, paz de Dios que gobierne vuestros corazones, la Palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, espíritu enseñable, exhortándose en toda sabiduría, alabanza, honra, oración y acciones de gracias, tener siempre palabra con gracia, sazonada con sal, respondiendo bien a cada uno. Siendo llenos de todo el conocimiento de Su voluntad, en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Llevando fruto en toda buena obra, creciendo en el conocimiento de Dios, fortalecidos con todo poder conforme a la potencia de Su gloria.
Así sabemos que todas estas cosas pertenecen a la vida y la piedad. Hemos huido, escapado de la corrupción que hay en el mundo. Antes en todas estas cosas que se nos presenta en el mundo somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.
Los literatos y pintores llamarían lo abstracto, lo que no se ve, pero se ha escrito mucho y se ha pintado mucho, ¡qué gracioso verdad! Bien ha llegado la hora y siempre ha sido la hora pensándolo bien, de dar a conocer lo sobrenatural lo que no se ve. Hebreos 11:3 dice algo tremendo y eterno “porque lo que SE VE fue hecho de lo que NO SE VEÍA” (sustancia espiritual) y aquí entra a tallar la fe, versículo 1 “Ahora pues, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que NO SE VE” Así como en el mundo natural tu respiras el aire sin pensar, sin meditar, sin esforzarte, pues igual la fe en el mundo sobrenatural, tu entras al Reino de Dios por el nacimiento del agua (Palabra) y del Espíritu, y te conviertes en un ser nunca antes existió, una nueva criatura, y que ahora sabe qué en el Reino de Dios se puede vivir eternamente, ver, hablar, percibir, y existe la sustancia llamada fe mediante la cual vivimos sobrenaturalmente, sin esfuerzos.

Dios y Padre gracias por convertirnos en la gente que ve lo invisible, el que ve lo invisible puede hacer lo imposible en este mundo natural, porque para nosotros es normal hacer lo imposible en el mundo que no conoce las obras de Dios, por causa de que las conocemos; gracias en el Nombre de Jesús.